Temas a tener en cuenta sobre el glifosato, expresados en intervención ante la Comisión II del Senado

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En torno a la labor de investigación de mi equipo de trabajo, y la experiencia de vida que tengo gracias a la labor de mi esposo el Coronel Luis Alfonso Plazas Vega, quien fuera Director Nacional de Estupefacientes, presento las siguientes consideraciones:

La Oficina Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca, EE.UU., destaca que:

  • En el año 2001, Colombia tenía aproximadamente 210 mil hectáreas de cultivos ilícitos;
  • En el año 2012 y 2013, Colombia tenía 85 mil hectáreas;
  • En el año 2014, Colombia tenía 120 mil hectáreas aproximadamente.

La senadora Paola Holguín citó cifras del 2014 que son aún más alarmantes en la reducción de cultivos.

Señala el estudio de la Oficina Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca, que en Colombia el incremento de hectáreas sembradas con coca pasó de 85 mil a 120 mil en el último año, teniendo un incremento total del 39%. Los departamentos con mayor aumento de área sembrada de coca en Colombia fueron Nariño con 162% de incremento, Putumayo con un 59%, Norte de Santander con un aumento de 28%, y Antioquia con 95%, señala el estudio.

Está claro que glifosato es útil para los cultivos de hoja delgada, y también es destructivo para los cultivos de hoja ancha, como lo son la coca y la amapola. Por eso los narco cultivadores, lo emplean como herbicida en la primera parte de esos cultivos. Pero cuando empieza a aparecer la hoja de estos precursores de los terribles alucinógenos, que es precisamente cuando los aviones de la Policía Nacional empiezan a asperjarlos, los narco cultivadores no solo suspendían el empleo del round up, sino que los sustituían por aguade panela, precisamente para que ante la aspersión con glifosato, este se deslizara por la hoja, y no matara el cultivo.

Empecemos haciendo un poco de historia: Entre el año 1998 y el 2002, la aspersión con Glifosato sobre los cultivos ilícitos se incrementó notoriamente, pero su eficiencia no era ninguna, se perdía el herbicida. Y se perdía por dos razones: la falta de fijación del round up sobre la hoja y la pobre concentración que se utilizaba, 8 litros por hectárea.

Adicionalmente se incluyó según la misma recomendación tecnológica, agregar un producto de nombre “Cosmo-Flux 411F”, que cumplía la función de adherente. En esa forma la mezcla de glifosato se adhería a las hojas del cultivo así estuvieran rociadas con agua de panela y las destruía. Después del cambio de fórmula, la cual fue legalizada mediante resolución del Ministerio del Medio Ambiente 099 del 31 de enero de 2003, y refrendada por el Consejo Nacional de Estupefacientes bajo la dirección del entonces ministro Fernando Londoño Hoyos.

La aspersión empezó a dar magníficos resultados, como fue reconocido públicamente por la Embajadora de los Estados Unidos Anne Paterson. La más evidente demostración de la vinculación de las FARC a los cultivos de coca y amapola, era y sigue siendo, el ataque con armas de fuego desde tierra, contra los aviones de la Policía en el momento de la aspersión. No han sido los carteles de la droga los que tradicionalmente han cuidado los cultivos ilícitos en zonas absolutamente apartadas de los centros urbanos. Han sido las Farc en todo el territorio nacional, las que tradicionalmente han protegido los narco cultivos.

La verdad es que los cultivos de amapola, precursor de la morfina que luego se transforma en heroína, prácticamente se acabaron durante el primer gobierno del Presidente Uribe, además de la aspersión por la Policía Nacional, por la creación de los batallones de alta montaña del Ejército Nacional. Hay que recordar que la amapola se siembra en terrenos de gran altitud y en páramos.

Mediante una estrategia mediática, los medios de comunicación han difundido la especie de que el glifosato ha ocasionado daños a la salud de los campesinos en las áreas cocaleras. Se dice que hombres mujeres y niños han sufrido deformaciones por cuenta de las aspersiones. Eso es falso.

Las deformaciones a los campesinos de esas áreas han sido ocasionadas por la manipulación, sin ningún tipo de protección de los precursores químicos utilizados en la preparación de la droga, a saber: el Permanganato de Potasio, el Ácido Sulfúrico en la preparación del Bazuco, o base de coca. Todas esas sustancias básicas o precursoras son comprobadamente generadoras de graves problemas de salud. Pero a eso no se le dedican las campañas mediáticas que si se emplean contra el uso del glifosato.

También vale la pena mencionar las palabras del Sr. Procurador, Dr. Alejandro Ordoñez Maldonado: “Analizados diferentes documentos se evidencia que a la luz de la información oficial disponible en Colombia, correspondiente a datos del sistema de salud, no existen para las entidades públicas elementos de juicio que permitan concluir que hay una mayor incidencia de procesos neoplásicos (cáncer) específicos en alguna región del país, relacionado con el consumo de productos agroquímicos que tenga como principio activo el glifosato…”. Y adiciona que  “tales argumentos demuestran que la recomendación del Ministerio de Salud carece de base científica. De adoptarse, sería el fin de la política contra los cultivos ilícitos en varias regiones del país en donde la única forma, por razones de seguridad, es la aspersión”.

A modo de conclusión:

  • Es importante recalcar que se lograron avances significativos en la reducción de cultivos ilícitos en la década pasada. Gracias al uso de aspersión aérea y de erradicación manual, todos los informes concluyen una reducción de cultivos ilícitos significativa en el país.
  • Sin embargo, durante los últimos tres años, según los informes presentados por la Procuraduría General de la Nación y organismos internacionales, la suspensión en la erradicación manual y aspersión aérea, y la falta de nueva estrategia para erradicar cultivos ilícitos, han permitido un crecimiento sin precedentes de la mata de coca en el país.
  • No debe sorprender que el aumento de hectáreas de cultivos de coca sean en zonas de presencia de los terroristas de las Farc, lo que si debe sorprender es el cinismo de las Farc al negar su participación directa con el narcotráfico y ser el cartel más grande del mundo.
  • El uso de glifosato no puede ser la excusa para frenar una estrategia clara para erradicar los cultivos ilícitos. A pesar de que el informe presentado por el Ministerio de Salud no es del todo contundente sobre la posible relación del herbicida con el cáncer en seres humanos; es de suma importancia que se defina una estrategia para continuar con las aspersiones aéreas para la erradicación de cultivos y se continúe con la luchas en contra del narcotráfico.

Quiero terminar, finalmente, con una pregunta de sentido común: si el tema de la aspersión no es tan eficiente como algunos comentan, ¿por qué les molesta tanto a los narcoterroristas de las FARC?

H.S. Thania Vega de Plazas

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