Si cabecillas Farc no van a la cárcel, será una autorización para que disidentes de Farc, el ELN y Bacrim aumenten su capacidad criminal

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El expresidente reiteró que la falta de castigo a delincuentes, ha sido partera de nuevas violencias.

Si cabecillas Farc no van a la cárcel, será una autorización para que disidentes de Farc, el ELN y Bacrim aumenten su capacidad criminal | Álvaro Uribe Vélez

Itagüí (Antioquia) 16 de agosto de 2015 (CD). “Los cabecillas (de las Farc) deben ir a la cárcel, así sea por sentencias reducidas”. Con esta frase, el expresidente y senador del Centro Democrático Álvaro Uribe reiteró la importancia de que se castiguen a los responsables de las crueldades en el país ya que, de no hacerlo, los guerrilleros tendrían vía libre para expandir su volumen delictivo.

Uribe hizo especial énfasis en que si estos delincuentes no pagan una pena con la privación de su libertad “será una autorización para que los disidentes de las Farc, los del ELN y las bandas criminales sigan aumentando su capacidad criminal en la patria”, refiriéndose así a la reciente petición de las Farc de una excarcelación masiva de sus miembros presos en EE.UU. y Colombia.

“Hoy desde Cuba, los criminales en ejercicio de su libertad dijeron que como condición para firmar tienen que excarcelar a todos los que están en la cárcel y que los que van a negociar no puede ir a la cárcel”, expuso el expresidente al alertar que la impunidad y la falta de castigo con cárcel a los responsables de atrocidades “ha sido en la historia la partera de nuevas violencias”.

Más aún, si se firma la paz tal como está planteada, “seguramente los periódicos del mundo se llenarán de titulares aplaudiendo pero mientras haya elogios en otra parte, impongan a otros la medalla del Premio Nobel de la Paz, en Colombia, por el mal ejemplo, cundirá la violencia y entonces hay que escoger entre una paz de titulares de prensa o una paz de verdad que acepten los colombianos en su bienestar”.

El pronunciamiento fue entregado en el municipio de Itagüí (Antioquia), en donde recordó la propuesta del Centro Democrático frente al particular: “lo nuestro tiene realismo, nosotros proponemos que a los guerrilleros de base no los lleven a la cárcel, que al guerrillero raso lo reinserten -en nuestro gobierno se reinsertaron 18 mil-, que se les trate generosamente, que se les de todas las oportunidades, pero los cabecillas que constituyen el cartel de coca más grande del mundo, que entre 1998 y 2002 fueron responsables de 1.794 secuestros, que tienen a sus espaldas la autoría de 2.700 desapariciones, los cabecillas deben ir a la cárcel, así sea por sentencias reducidas”.

Por consiguiente, el senador explicó que el porqué de su angustia es que el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, “le haga eco al presidente de la República y diga que el narcotráfico y el secuestro son delitos políticos y que se deben indultar ¿Cómo así? ¿Entonces los narcotraficantes que han destruido al país van a ser tratados como héroes de la rebelión?”, en su consideración eso generaría muy mal ejemplo.

Al recordar varios episodios en los que el dinero del narcotráfico sirvió para acallar las voces de diferentes personalidades del país, para atentar contra entidades del Gobierno y miembros del Ejército, Uribe cuestionó “¿Se puede entender eso como delito político? ¿Es justo para Colombia que no vayan a la cárcel? Porque hoy mientras estaba en Sabaneta llegaba la noticia de que un vocero de las Farc en La Habana… yo los mantenía calladitos, trataron de hablar los que secuestraban a Íngrid Betancourt y me obligaron a meterles un bombazo en la selva de Ecuador”.

En efecto, el congresista del Centro Democrático trajo a colación el pronunciamiento de algunos líderes políticos sobre la posibilidad de que Ricardo Palmera, alias ‘Simón Trinidad’, regrese al país y dilucidó lo contraproducente de tal decisión.

“Lo extraditamos porque era el responsable del narcotráfico de las Farc, después de que lo capturamos en Quito, después lo extraditamos porque era responsable del secuestro de tres pilotos norteamericanos y miren lo que tiene en el prontuario; cuando estaba más muchacho el Simón Trinidad trabajaba en un banco de Valledupar, se daba cuenta quién tenía unos pesitos porque él tenía acceso a la información privilegiada de los cuentahabientes y les daba dedazo para que los secuestraran”, señaló Uribe.

(FIN)

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