“La conducta de las FARC y el ELN es demencial y profundiza el terrorismo” H.S. Thania Vega de Plazas

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“Lo ocurrido con el cabo Ávila evidencia la demencial conducta de las FARC y el ELN que quieren profundizar el terrorismo” H. S. Thania Vega de Plazas

El caso del Cabo del Ejército Edward Ávila, otra de las víctimas de los abominables métodos de amedrentamiento y crueldad de las organizaciones narcoterroristas, pone a Colombia ante un nuevo e impresentable hecho de dolor e indignación. No caben epítetos ni calificativos suficientes que puedan describir la inenarrable escena en la que criminales del ELN exhibieron como trofeo de guerra las extremidades de este héroe de la patria, luego que su humanidad fuese impactada por una mina antipersona que con sevicia activaron estos bandidos.

Yo le pregunto a esta plenaria ¿cuántas constancias respecto del brutal asesinato de nuestros soldados y policías se han leído en este reciento y cuál ha sido la respuesta por parte de los responsables de las negociaciones con el terrorismo frente a estos crímenes? Ciertamente ninguna, porque aquí hemos visto como se olvidan en cuestión de horas las muertes y mutilaciones que el ELN y las FARC le han ocasionado a los miembros de nuestra Fuerza Pública.

No en vano, más del 80% de los colombianos no le cree al proceso que se adelanta en La Habana. ¿Habría acaso que creer en ese proceso? Estamos próximos a cumplir un mes de la vil masacre a sangre y fuego de 11 soldados en el Cauca a manos de las FARC y se anunciaron medidas que a la fecha de hoy seguimos esperando. Acá se condena a las FFAA, mientras el asesinato de nuestros soldados y policías no va más allá de unas simples condolencias a sus familias.

Gravísimo error se comete con la patria, cuando en medio de unas negociaciones, se sigue cayendo en la ingenuidad de concederle treguas y ceses a una organización criminal que en reiteradas oportunidades ha despreciado la paz y que no ha cumplido ni cumplirá con cese o tregua alguna.

Deben excluirse de raíz las distinciones entre las FARC y ELN, el narcoterrorismo que azota a la nación es uno sólo y sus métodos sanguinarios son idénticos. Según declaraciones de los propios terroristas, estas organizaciones estarían actuando coordinadamente y en conjunto, circunstancia que se evidenció cuando se conoció de la reunión entre alias “Timochenko” y alias “Gabino” en La Habana. Es inadmisible seguir permitiendo que los criminales de las FARC continúen gozando de una especie de inmunidad ante la justicia por el hecho de encontrarse en medio de un proceso de paz, mientras que a los terroristas del ELN se les trata con similar condescendencia, por la presunta intención de explorar diálogos y acercamientos con el Gobierno.

Así las cosas, causa profunda frustración tener que contarle al país,que el Cabo Ávila perdió sus piernas cuando se encontraba haciendo una labor social, mientras construía un parque para niños de escasos recursos, luego que el artefacto que lo desmembró estallara arrojándolo a un metro de distancia sin parte de su cuerpo, con el agravante que los terroristas que perpetraron esta canallada, enseñaran parte de las extremidades del cabo como una conquista de horror y barbarie.

Finalmente, para exaltar la grandeza y el talante de los miembros de nuestras Fuerzas Militares y de Policía, en vez de tener sentimientos de odio como los que embargan al narcoterrorismo que repudia la paz, el Cabo Ávila se pronunció públicamente afirmando lo siguiente:

Solo perdí las piernas, no la vida y me atrevo a decir que afortunadamente esto me pasó a mí y no a un niño

En este orden de ideas sólo cabe una pregunta: ¿Valdrá la pena seguir negociando con quienes han demostrado su odio exacerbado por Colombia y sus más preciadas instituciones democráticas? 

Thania Vega de Plazas – Senadora del Centro Democrático

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