Jaime Granados sobre últimos acontecimientos del Palacio de Justicia

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Los dos cuerpos que fueron recuperados en una fosa en el Cementerio del Sur y que corresponden a dos guerrilleras del M-19 que participaron en la toma del Palacio de Justicia reviven la penosa historia del coronel retirado Alfonso Plazas Vega, condenado a 30 años de prisión. Él fue hallado responsable de la desaparición de dos personas durante la retoma del Palacio que lideró el 7 de noviembre de 1985.

Él, desde la cárcel, ha insistido en que nada tuvo que ver con esas desapariciones y que su deber era “defender la democracia, enfrentar al M-19 y dar de baja a los guerrilleros que estaban dándole plomo al Ejército”.

Pero las pruebas y los abogados de las víctimas han insistido en que él fue el responsable de quienes salieron con vida. Él le dijo a SEMANA hace varios años: “Los organismos de inteligencia y seguridad del Estado deben responder por las personas que habiéndose entregado vivas, puedan estar desaparecidas (…) A mí no me interesa si al final se diga si salieron vivos o no (los desaparecidos). Ese no es mi problema porque no entregué en la Casa del Florero ningún cadáver. Entregué personas vivas. Y ni siquiera yo, porque fueron mis tropas”.

Ahora su abogado, Jaime Granados, va en la misma línea y aprovechó el hallazgo de los restos de estas dos personas para insistir en que su cliente no tuvo nada que ver con los desaparecidos. Plazas espera que la Corte Suprema revise como último recurso de casación, la dura condena al oficial.

“Se trata de unas confirmación de lo que ha sostenido el coronel Plazas Vega desde hace más siete años, que hay un número de 19 desparecidos inicialmente. No porque hayan desaparecido, sino porque hay cadáveres sin identificar. Poco a poco se han ido identificando. Quedan 13 y ahora hay dos más identificados, por lo tanto quedan 11”, dice Granados.

El jurista asegura que no hay ninguna evidencia que muestre que estas dos personas (las dos guerrilleras) no hayan fallecido en combate. Granados refuta una vez más la tesis según la cual ellas pudieron salir con vida y luego fueron asesinadas.

“Y el que no estén incinerados no es un indicio de nada irregular. Ocho guerrilleros que se encontraban en el cuarto piso fueron incinerados. La mayor parte de los guerrilleros, más de 21, aparecieron sin estar incinerados”, añade.

Granados fue más allá y les dijo a los familiares de las víctimas que a ellas les conviene sostener lo contrario. “Yo respeto el dolor de los familiares. Pero hay un hecho cierto. Si estas personas murieron en combate, no tienen derecho a ninguna indemnización. Por tanto les conviene sostener lo contrario. Aquí lo importante es lo que muestren las evidencias; hasta ahora todo lo que ha dicho el coronel Plazas Vega ha sido corroborado y esto ha sido un caso más”.

El jurista insiste en que hasta ahora lo que hay es una confirmación de que estas personas murieron dentro del Palacio de Justicia como consecuencia del operativo a sangre y fuego en la toma. “Ellos (los guerrilleros) no llegaron derramando sonrisas y besos, llegaron asesinando personas inocentes y la fuerza pública llegó y tuvo que enfrentarlo a mano armada”.

Granados dijo que su cliente no tuvo nada que ver con llevar cadáveres al cementerio ni sepultarlos. Y mucho menos es responsable de lo que ocurrió después de la retoma en el Palacio de Justicia. “El coronel no estaba encargado de hacer levantamientos ni entregárselos a nadie. Lo único que tenía en sus manos el poder ingresar y lograra evitar que el M-19 tomara el control y apoyar a otros cuerpos como la escuela de Artillería y finalmente, cuando terminó el operativo, regresar al batallón”, concluyó.

La Corte tiene la última palabra en el caso del coronel Plazas Vega.

1 Comentario

  1. La justicia en Colombia se destaca por amañar sus pronunciamientos a postulados ideológicos y políticos, lástima mi patria con una clase de justicia de papel… Esto es una vergüenza ajena

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