NOS INVADIERON, ASÍ COMO QUEMARON AL SAPITO

0

Por: @FlondonoHoyos

Al sapito lo metieron en agua hirviendo y saltó de la olla para salvarse. Pero lo metieron en la misma olla en agua tibia y se quedó muy tranquilo. Poco a poco le subieron la temperatura al agua y el sapito siguió tranquilo hasta que lo hirvieron.

Estamos tratados como al sapito del cuento.

La cosa empieza con el desarme de las FARC, un cuento chino de Monsieur Arnault, un mamerto francés que mandó la ONU para que nos mintiera. Al frente de su legión de comunistas chilenos y argentinos, Monsieur Arnault, tan inteligente como casi todos los franceses, y que nos cree tontos, nos comió con el cuento de que las armas que entregaban las FARC no eran para que las viéramos. Se podían asustar los niños colombianos con ese espectáculo. Así que recibió miles de fierros viejos, fusiles podridos y oxidados, los escondió en containers que decían “ONU” y ya quedaron desarmadas las FARC.

Cumplida esa tarea, se fue a buscar centenares de caletas cargadas con armas y explosivos, que encontró con la inapreciable ayuda de sus amigos de las FARC. Y desenterró esos tesoros, que tampoco eran espectáculo para nuestros ojos de estúpidos y tontarrones. Con la palabra de Monsieur Arnault debe bastarnos, porque las pronuncia nadie menos que Monsieur Arnault.

Las FARC no entregaron nada en su desarme, como nos lo había advertido el ex asesino Márquez, en un ataque de sinceridad. Ni una ametralladora, ni un lanza cohetes, ni un fusil de los nuevos y en uso. Nada.

Al sapito le suben la temperatura.

Para justificar que las FARC seguían en lo de siempre, el Gobierno y Monsieur Arnault se inventaron el cuento de los disidentes, que ahora se llaman elementos residuales de la guerrilla. Y todos tan contentos.

Como seguimos tan contentos cuando nos aseguran que los nuevos brotes de violencia no se deben a las FARC sino al ELN, que por arte de magia se multiplicó como pan evangélico. Ahora anda regado por todo el país, incluyendo zonas que ni sabían de su existencia. Y si el ELN dijera que se desarma, no hay por qué intranquilizarse. Los bandidos serán del EPL, resurgido de sus cenizas y de las BACRIM, a las que les dio por crecer y multiplicarse.

Al sapito le suben la temperatura.

Para seguir con la invasión silente, cabe armar a las FARC en las ciudades. Pues para eso está “coca” Naranjo, el mejor policía del mundo, el que nunca supo que su hermano fuera narcotraficante y el mismo que nunca supo que cierto Coronel González, su amigo del alma, lo fuera también y partícipe además en el crimen de Álvaro Gómez Hurtado. Para que ayude en la invasión, nada mejor que hacerlo Vicepresidente de la República, para inaugurar el hecho insólito de unas Fuerzas Militares que se dejan poner de jefe un Policía.

Pero no importa. “Coca” entrena y arma centenares de ex FARC en el mismo centro de entrenamiento de la Policía y los destina a la Unidad Nacional de Protección, que los recibe encantada, en ceremonia especial. La invasión llegó a las ciudades. El número y la extensión del fenómeno lo sabremos cuando ya para qué.

El Gobierno y las FARC notaron que algo les faltaba para completar sus designios. Algo como la mejor asesoría que el mundo comunista puede prestarle a las fuerzas invasoras de un país, nada menos que la de los Castro, hoy toda de Raúl, tan necesitado como está de recursos de exportación. Cuba dice recibir al año once mil quinientos millones de dólares en servicios de médicos que andan por el mundo repartiendo pastillitas doctrinarias. De modo que para Colombia reserva unos cuantos de esos médicos, que llegan de aquel pobre país que no tiene hospitales, ni medicamentos, ni cosa alguna que sirva para la salud de la gente. Y nos llenan de asesores.

Al sapito le siguen subiendo la temperatura.

Hasta que al fin, ya para qué ocultar más las cosas. Cuba nos manda militares armados, con la sagrada misión de proteger a los ex bandidos de las FARC. Los generales colombianos no protestan, porque pondrían en peligro ciertas primas con que les ataron la lengua y el honor. Así que callan ante el Ejército de invasión, que está en sus propios cuarteles, dando órdenes y doctrina a nuestros soldados.

Al sapito lo tienen en agua hirviendo y ya no salta de la olla. La invasión armada se consumó, sin disparar un tiro. Simplemente, nos entregaron. Algo que no hubiera pasado jamás si en el Ejército de Colombia tuviéramos un General como Nelson Mejía Henao o como Jorge Enrique Mora Rangel, en su época de glorioso General activo de la República.

Al sapito lo quemaron. A Colombia la invadieron.

#Entrevista a senadora @ThaniaVegaP en @VerdadColombia sobre Justicia Penal Militar y otros temas de actualidad

0

Escuche aquí entrevista de la Senadora Thania Vega de Plazas, en el programa de Radio RED de RCN, Realidades, hablando del Referendo derogatorio de la JEP, Participación en política de las FARC, y Blindaje jurídico. También sobre Proyecto de Acto Legislativo que presentó con el Presidente Uribe y el senador Alfredo Rangel para crear una sala Penal Militar en la Corte Suprema de Justicia que juzgue a Militares y Policías.

 

La “paz” de la coca

0

Por: Thania Vega de Plazas

Se ha empeñado este gobierno en decir que Colombia está en paz presuntamente porque los terroristas de las FARC “entregaron” las armas y porque hablan de cese de hostilidades con el ELN; conversaciones y acuerdos firmados con viejos y cansados terroristas de estar comiendo lentejas y arroz en el monte por la mitad de sus vidas.

Pero el grueso de los narcoguerrilleros siguen por todo lado, manejando la gran herencia de alias Timochenko o alias Pablo Beltrán, que como lo que son, grandes capos, siguen su empresa criminal desde lejos y recibiendo importantes dividendos del narcotráfico, su única religión.

Aquí no se puede decir como lo afirma el presidente, que se hizo la “Paz” con este o con aquél otro, aquí lo que sucedió es que el Estado se arrodilló para permitir al terrorismo hacer política, quedar en la impunidad, legalizar sus bienes producto del narcotráfico, mantener las armas y seguir con la coca, fuente de su financiación.

Me pregunto cuál paz, cada día que asesinan a un policía o a un soldado de nuestra patria, por el accionar del terrorismo que jamás hizo o hará la paz, porque lo suyo no es la vida, es la coca que los llena de dinero.

De acuerdo con el más reciente informe de la Fiscalía General de la Nación, las FARC o eso que llaman disidencias hace presencia en 16 departamentos y 48 municipios; se dice rápido, pero qué tal la gravedad del asunto, mientras tanto hablan de paz.

Para el organismo de investigación, ya son 500 los hombres de las FARC que se fueron de las “zonas veredales” para seguir delinquiendo; entre tanto el gobernador de Antioquia, Luis Pérez, dice que en los municipios de Ituango, Dabeiba, Anorí, Vigía del Fuerte y Remedios, solo quedarían 663 de los 1.168 exguerrilleros de las FARC que se supone harían el tránsito a la vida civil.

¿De qué paz es que están hablando?, la Fiscalía ha documentado que de los 48 municipios a donde las FARC se mantienen delinquiendo, en 25 aumentaron los homicidios dolosos, clara muestra de que la “paz” del presidente Santos solo existe en su imaginario.

En departamentos como el Meta, Caquetá, Guaviare, Tumaco y Amazonas, las FARC siguen delinquiendo y narcotraficando como antes del proceso de impunidad que celebraron con el gobierno de turno.

El citado informe, publicado por la prensa nacional, dice que en el departamento del Meta aumentó así el homicidio por municipios: en La Uribe en (100 por ciento), en La Macarena (150 por ciento), en Puerto Concordia el (200 por ciento) y en Mesetas el (500 por ciento).

En el departamento del Cauca, en Corinto aumentó el homicidio en (27,78 por ciento), en Suárez el (57,14 por ciento), en Morales el (66,67 por ciento) y en Piendamó el (400 por ciento).

Una vez más me reafirmo en la gran pregunta de los colombianos, “¿Cuál Paz?”, si lo que tenemos es una guerra peor a la de antes.

Esto no fue una negociación de paz con las guerrillas, fue un vulgar trato, donde se negoció la patria por unos kilos de coca.

Mientras se le permita la siembra, producción y venta de coca, a los carteles del narcotráfico encabezados por las FARC y el ELN, en Colombia no se puede hablar de paz.

…FIN…

Santrich, provocador en jefe

0

Por Eduardo Mackenzie

@eduardomackenz1

El individuo que se hace llamar Jesús Santrich, el alias de Seusis Pausias Hernández Solarte  (dudo que incluso esta segunda identidad sea verdadera) realizó la semana pasada una sucia maniobra al usurpar un lugar que le correspondía a una víctima de la agresión comunista a Colombia, en la sesión especial convocada por la comisión primera de la Cámara de Representantes.

Obviamente, la llegada al respetable recinto de ese jefe terrorista con tenebroso pasado criminal y beneficiario de una absurda impunidad, desató protestas. El representante Edward Rodríguez, del Centro Democrático, víctima de las Farc (su hermano militar fue asesinado por esa banda hace unos años),  le gritó “asesino” y rechazó su presencia por ser un victimario. “En la casa de la democracia no se puede escuchar a quien ha cometido los peores crímenes y no ha pagado ni un día de cárcel”, lanzó Rodríguez, antes de pedir que no le dieran la palabra al delincuente “por lo menos hasta que pague los crímenes y pida perdón a las víctimas”. En lugar de ser respaldado, Rodríguez fue hostilizado por Ángela Lozano, del partido verde, quien presidía el acto. Santrich pudo perorar y burlarse de nuevo de las víctimas, como lo ha hecho tantas veces. Sin continuar la protesta, Rodríguez y otras personas abandonaron el salón.

Esa incursión alevosa de las Farc tiene una explicación que no ha sido analizada. Lo que ciertos medios explotaron después, reduciendo todo a  una supuesta “rivalidad” entre Rodríguez y el citado matasiete, desacredita el periodismo. Nada justifica poner en un mismo pie de igualdad a una víctima de las Farc con el abyecto Santrich. Señores de  “La Noche” de RCN ustedes deberían hablar menos de respeto a las víctimas y respetarlas de hecho.

Lo esencial es que al crear ese incidente, Santrich dejó ver que las Farc perdieron la brújula. Ellas perciben que el pretendido “proceso de paz” no les ha salido bien y que es necesario pasar a otra fase, que podría ser de agresiones físicas  y morales contra la ciudadanía, para cambiar el clima político. Y para aplacar, de paso, la bronca que crece en las bases de las Farc contra la falsa división entre “disidencias” y “desmovilizados”.

A pesar de las apariencias, el proceso “de paz” no va bien y no existen condiciones para que éste pueda ser consolidado. El país jamás aceptó el pacto Santos-Farc negociado en la sombra, lejos de Colombia, bajo tutela castrista, a espaldas de las instituciones y del pueblo colombiano. Ese pacto, vil traición al país, fue repudiado por la ciudadanía el 2 de octubre de 2016 en un plebiscito nacional.

Santos desconoció ese resultado e impuso su plan entreguista pero desde entonces la situación no ha cambiado: la desconfianza del país aumenta, a pesar de las pesadas maniobras corruptoras del gobierno, tan costosas para la imagen del propio Santos, para “implementar” los infames acuerdos.

Santos es detestado por los vicios de su reelección, por la inepcia y corrupción de su gestión y, sobre todo, por su empeño enfermizo en entregarle el país a la dictadura cubana.

Ese sentimiento general es el gran obstáculo a los planes de las Farc. El bloque de minorías que apoyaba a Santos se ha quebrado. Los candidatos de oposición, en campaña electoral, constatan que una ola de furia recorre el país, sobre todo desde que emergió el tribunal-cocodrilo de la JEP, erigido para vengarse de todos aquellos que defienden la democracia. Las mayorías no quieren sino una cosa: elegir, en 2018, un congreso y un presidente de la República que pongan fin al caos institucional y económico creado por Santos y que haga trizas o modifique a fondo los patéticos pactos de La Habana. Todos los candidatos, incluso Germán Vargas Lleras, quien trabajó con Santos desde 2014, tratan de asumir un perfil de salvadores y de innovadores.

Del otro lado, los cabecillas de las Farc y sus perspicaces asesores no están contentos. A Santrich no le gustó como quedó la JEP pues dice que allí tres magistrados (de los 51) “son de derecha”. Saben que no han ganado y que su triunfo es de relumbrón y provisional. Y que la JEP ha generado la masificación del rechazo. Una vasta campaña de firmas busca poder realizar un referendo para derogar esos pactos. El castillo que construyeron con la ayuda de Santos, Chávez, Maduro, Raúl Castro y hasta con el mismo Barack Obama, no tardará en colapsar. Pues los cimientos están minados. Ni siquiera Santos ve las cosas con optimismo. Está haciendo maletas para irse a vivir con su familia a Londres, si debe entregarle el poder a alguien no continuista el próximo 7 de agosto. Su intriga central del momento es para impedir que ello ocurra.

Colombia no quiere continuidad. Quiere ruptura. El fracaso de la subversión está, pues, a la vista. ¿Qué hacer entonces? Hacer lo único que saben hacer: utilizar la violencia, la mentira y la provocación. ¿Alguien cree que la incursión vergonzosa de Santrich en la comisión primera una semana después de la matanza de campesinos en Tumaco fue una coincidencia? Los dos hechos están ligados. Había que demostrar en Bogotá que los jefes farianos entran ya a donde quieren e imponen sus reglas y montar casi simultáneamente un escenario sangriento en el campo para alejar a la fuerza pública de zonas de cultivos ilícitos. Y para justificar quien sabe qué otras locuras, como hacer entrar fuerzas cubanas en suelo colombiano para “proteger el proceso de paz”.

La acusación contra la policía por lo de Tumaco, lanzada por voceros  encubiertos, ha fracasado. Las pruebas técnicas que hizo el CTI y Medicina Legal, y las investigaciones periodísticas de Radio Caracol, indican que los 14 fusiles robados a la fuerza pública días antes de la manifestación de cultivadores de coca pudieron haber sido utilizados por dos columnas de las Farc, dirigidas por alias “Guacho” y alias “Cachi”, presentes en la región en el momento de la balacera.  El plan de mostrar lo de Tumaco como un crimen de la fuerza pública no les funcionó.

Van a venir otras provocaciones, para mostrar, internamente, la utilidad de las llamadas “disidencias” manteniendo al mismo tiempo la ficción de que las Farc no tienen ahora ni un revólver. Enterradas en el monte, las “disidencias” siguen expuestas a todo, mientras que los peces gordos viajan en libertad y viven a cuerpo de rey. Tal disparidad genera rabia y ésta comienza a ser ventilada en los medios.

Santrich gesticula y provoca para aplacar a los furiosos y crear la imagen de que controla las ciudades. Ese es quizás el significado oculto de lo que ocurrió la semana pasada en la comisión primera. Desde luego, a Santrich no le gusta que le canten, ante las cámaras de televisión, que es un vulgar asesino. Por eso amenazó a Rodríguez con entablarle una demanda. Santrich, quien ha dicho que no se arrepiente de nada,  prueba así que no olvida su especialidad: ensañarse contra las víctimas. El creía que con repetir que ha sido “amnistiado” (en condiciones muy dudosas) había adquirido respetabilidad. Error. Santrich no es respetable, ni es respetado, como acabamos de verlo.  La sangre que lleva en sus manos no quedará invisible sin pasar antes por la justicia.

El otro incidente que muestra que el proceso tiene los días contados fue la sentencia surrealista de la Corte Constitucional que decidió, barriendo  los principios de derecho, que por encima de la Constitución vigente habrá unos “parámetros de interpretación” de los acuerdos de La Habana que deberán regir al país y que serían “inmodificables” durante 12 años.

Los juristas del mundo entero cuando saben que nueve magistrados de una flamante Corte Constitucional se inventaron un sistema atípico consistente en dotar a Colombia de dos constituciones –una de derecho (la de 1991), y otra de hecho (los acuerdos de La Habana-parámetros-de-interpretación-de-todo-e-inmodificables-hasta-2030)–, emiten sonoras carcajadas.

Son muy malas noticias para el quimérico proceso de paz. Las mentes más perversas del marxismo están bajo presión para que produzcan las recetas para aplastar la resistencia popular e imponer, en últimas, durante décadas, una devastación comunista tipo Venezuela. Colombia sabrá cómo desbaratar esos planes diabólicos.

“Terroristas de las FARC hacen presencia en 48 municipios del país” Fiscalía

0

De acuerdo con un informe de la fiscalía general de la nación, los narcoterroristas de las FARC están divididas en 16 grupos que hacen fuerte presencia en el país, armados y dedicados al negocio ilegal del narcotráfico.

La Fiscalía recientemente dio a conocer que son 500 los terroristas de las FARC que salieron de las zonas de concentración para hacer parte de la misma guerrilla en armas en más de 48 municipios.

De las 48 zonas donde hacen presencia las FARC, en 25 municipios aumentaron los homicidios. Son 14 departamentos con presencia de la guerrilla, siendo los más afectados Meta y Cauca.

Nueva advertencia de EE.UU para Colombia por aumento del narcotráfico

0
President Donald Trump, right, listens as Colombian President Juan Manuel Santos, left, speaks during a news conference in the East Room of the White House, Thursday, May 18, 2017, in Washington. (AP Photo/Andrew Harnik)

El presidente de los Estados Unidos, Donal Trump, nuevamente advirtió sobre el creciente narcotráfico en Colombia que se ve reflejado en su país por el mayor consumo de cocaína.

Trump renovó la declaratoria de emergencia nacional en los Estados Unidos para buscar medidas para contrarrestar el narcotráfico por considerarlo una amenaza de seguridad nacional, la política exterior, y para la economía de ese país.

La declaratoria entraría en vigencia a partir del próximo 21 de octubre de 2017.  La orden ejecutiva, ya había sido firmada desde 1995 por el presidente Bill Clinton y ratificada en diferentes ocasiones por el presidente Obama, continuará por un año más.

#YoFirmoElReferendo Revocatorio de acuerdos con FARC. Descargue aquí los formularios!

0

Derogaremos el llamado Blindaje jurídico, la participación en política para los terroristas de las FARC y  la Justicia Especial para la Paz (JEP)

IMPORNTANTE

Son 3 formularios
Deben ser impreso en hoja tamaño oficio
Por lado y lado
Rellenado con letra mayúscula

ACTO LEGISLATIVO 1 001

ACTO LEGISLATIVO 2

ACTO LEGISLATIVO 3002

La palabra ahora la tendrá el pueblo

0

El Dr Rafaél Nieto Loaiza, precandidato a la presidencia de la República por el Centro Democrático acaba de plantear un tema que será de hondo debate en el país y no solamente ahora sino más adelante. Hagamos el resumen de la situación. Las FARC y el gobierno nacional, aprobaron 290 páginas, tenían en ese momento esa basura retórica que consiste en los acuerdos entre ellos; unos acuerdos que pudieron limitarse a 5 u 8 páginas hablando de la rebaja de penas, en las que todo mundo está de acuerdo, que hubieran permitido que las FARC se quisieran reincorporar a la vida civil, pagando algo por la comisión de los delitos atroces que ejecutaron ellas durante tantos años…

 

15 años del rescate de la tranquilidad de la Comuna 13 de Medellín

0
Hace 15 años, por medio del accionar legal de las Fuerzas Armadas, inició el proceso para que retornara la paz a la Comuna 13 de Medellín, la cual estaba dominada por la presencia de guerrillas y grupos paramilitares dedicados a sembrar el terror en esta zona.
La orden para adelantar el rescate de la tranquilidad de estos habitantes, fue dada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez a la Fuerza Pública, órdenes que fueron impartidas con transparencia, de cara al país, bajo las normas constitucionales con lo que se buscó frenar la violencia que se registraba en este sector.
La operación se llevó a cabo a las pocas semanas de haber empezado el gobierno del expresidente Uribe, dada la situación encontrada, con los mismos comandantes regionales que venían de atrás y con comandantes nacionales de prestigio y de carrera como también la Ministra de Defensa.
Durante esta operación en la Comuna 13, las autoridades hallaron casos tan lamentables, como el de una persona secuestrada que llevaba 15 días de pie dentro de un escaparate, y que gracias a esta acción fue liberada.
Como parte de la recuperación integral de esta zona, el gobierno llegó con programas sociales como Familias en Acción, atención al adulto mayor y se amplió la cobertura de las iniciativas de Bienestar familiar y del Sena, entre otros.
Es repudiable que aliados del gobierno Santos, que no han sido capaces de enfrentar al terrorismo, busquen deslegitimar la operación que se llevó a cabo en la Comuna 13, calificándola de una acción paramilitar, desprestigiando a la Fuerza Pública y ofendiendo a todas las víctimas de esos grupos ilegales, que encontraban en la ausencia estatal un sitio para dejar impunes todos sus delitos.
En el afán de acusar al expresidente Uribe, llevan 15 años buscando unas supuestas fosas comunas que no existen, para deslegitimar aquella acción valerosa de la institucionalidad.
El gobierno del expresidente Uribe luchó con cariño por el país, especialmente por áreas como la Comuna 13 martirizadas por el terrorismo, por lo que lo han maltratado con la infamia, pero por encima de la infamia está la solidaridad y el afecto que demuestran los habitantes de esta zona por el exmandatario.
Bogotá, 16 de octubre de 2017
Oficina de comunicaciones del expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez

A las cosas por su nombre…

0

Por: Thania Vega de Plazas

A mis lectores les pregunto, ¿cómo llamarían ustedes a Timochenko, Iván Márquez, Pastor Alape o Jesús Santrich, si los ven en la calle y no en una cárcel pagando por sus múltiples crímenes de lesa humanidad?; Yo los llamaría por lo que son; asesinos, criminales, violadores o terroristas, no porque sea un capricho mío, sino porque es la absoluta verdad, y eso no significa que sea una guerrerista

Pues con esta pregunta pretendo invitar a la reflexión de los colombianos que no se han percatado que en el país por gracia de un gobierno servil con el terrorismo, se están invirtiendo los valores esenciales de la sociedad; increíblemente hoy a las FARC hay que pedirles perdón, a sus integrantes saludarlos con venia y como si fuera poco, obligarnos a escucharlos cuando se nos amenaza con la Justicia Especial para la Paz, mecanismo de justicia de venganza creada por ellos.

Esta semana en una actitud valerosa nuestros representantes a la Cámara del Centro Democrático en la Comisión Primera, Santiago Valencia, Edward Rodríguez y Álvaro Hernán Prada, mostraron su valor civil para defender a Colombia y a sus instituciones del camuflado terrorismo de las FARC, ahora presente hasta en el mismo Congreso de la República, a donde llegó el victimario Jesús Santrich, quitando espacio a las víctimas de su accionar, que serían escuchadas en el marco de la discusión de las “Circunscripciones Especiales de Paz”.

El primero en reaccionar ante la presencia de Jesús Santrich fue Santiago Valencia, quien presidía una audiencia en la Comisión Primera, a donde llegó Santrich para hablarle a Colombia de política y para exigir la entrega definitiva de las 16 curules de las llamadas “Circunscripciones Especiales para la Paz”; Valencia se negó a darle la palabra al terrorista de las FARC, argumentando principios morales que le impedían darle la palabra a un sujeto condenado por la justicia en más de tres ocasiones por la comisión de delitos de lesa humanidad, según indican reportes de prensa.

La segunda reacción llegó de nuestro congresista Edward Rodríguez, quien con dolor en el alma por el asesinato de un hermano suyo a manos de las FARC, le gritó a Santrich: “asesino, asesino, asesino” en un gesto apoyado por la Colombia decente que sabe llamar a las cosas por su nombre.

Pero resulta que llega el día viernes y algunos medios de comunicación, que rayan con el absurdo en sus afirmaciones, apuntan a decir que la actitud de Centro Democrático fue intolerante.

¿Intolerantes? ¿Pero en qué país estamos?; ahora los intolerantes somos la oposición al terrorismo y los demócratas los narcoguerrilleros de las FARC, que sin pagar un día de cárcel se pasean por los pasillos del Congreso de manera desafiante.

Ojalá esos medios de comunicación que dedicaron sus espacios a defender a Jesús Santrich, también defendieran al expresidente Álvaro Uribe Vélez, blanco constante de injurias y calumnias por parte de los amigos de la “paz”, que no lo bajan de paramilitar y asesino.

Como si el desafío del terrorista no fuera suficiente, Santrich apunta; “Esto es una confrontación donde hay responsabilidades de lado y lado. El señor Edward Rodríguez hace parte de una colectividad, del Centro Democrático, que también tiene responsabilidad en la guerra y en la confrontación y no por ello yo me voy a poner a gritarle asesino”

Importante tener en cuenta esta expresión desafiante de Santrich, que interpretamos como amenaza con la JEP, pues ellos lo advirtieron, quien se oponga a la “paz” tendrá como destino irremediable la “Justicia Especial para la Paz”.

Nota: Es aterrador lo que está pasando con el periodista Ricardo Puentes Melo, procesado por injuria y calumnia, en un proceso interpuesto por la fiscal Ángela María Buitrago, quien fuera denunciada por el montaje en contra del coronel Luis Alfonso Plazas Vega, víctima de su proceder, cuando resolvió suplantar un testigo para mantenerlo privado de su libertad injustamente.

Sin embargo las denuncias en su contra no prosperan.

…FIN…