Entre la “paz” y la coca

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Por: Thania Vega de Plazas

No se trata de un falso dilema, se trata de la más dolorosa realidad en la que está sumida hoy Colombia por cuenta de un gobierno permisivo con el terrorismo y el narcotráfico, que encontró durante éstos siete años oportunidad para hacer de la nación un narco – Estado, catalogado como el productor número uno en el mundo de cocaína.

Esta semana para desgracia del presidente Juan Manuel Santos, Colombia todos los días pudo ver la noticia del aumento en los cultivos ilícitos a niveles record para la historia del país; que va entendiendo que nos convirtieron el campo en el más grande laboratorio de coca.

La ONU en su estudio SIMCI informó que pasamos de 96 mil hectáreas en 2015 a 146 mil en 2016; y calculemos en cuántas estamos hoy en julio de 2017.

Debo recordar a mis lectores que el estudio SIMNCI, de la Organización de Naciones Unidas, con absoluta seguridad entrega datos muy por debajo de los que revelará los Estados Unidos; pues mientras en 2015 la ONU hablaba de 96 mil hectáreas, el Departamento de Estado señalaba que eran 188 mil hectáreas las sembradas.

Cuando Santos llegó a la presidencia en 2010, Colombia producía 350 toneladas métricas de coca y fue allí donde la nación empezó a sufrir la desagracia del aumento en la producción y las cifras son reveladoras.

En 2014 el narcotráfico produjo 442 toneladas métricas del alcaloide; en 2015 fue de 646 y en 2016 la cifra llegó a 846 toneladas métricas; una cifra que fue en aumento con la llamada “paz”, que ha representado la libertad e impunidad para que las FARC sigan con su negocio del narcotráfico, pues las aspersiones aéreas se eliminaron a petición suya desde Cuba.

Con estas cifras sobre siembra y producción de coca, hay que decir que tocamos fondo, gracias a una política que favoreció el terrorismo y su principal fuente de financiación.

Seguro hoy los países amigos de éste proceso con los narcoterroristas se pregunten cómo es posible que se hable de paz, cuando crece el narcotráfico, que por una obviedad supone el surgimiento y fortalecimiento de grupos armados como el ELN, FARC, los Pelusos, los Puntilleros, el Clan del Golfo y demás plagas que aumentan su aparato criminal para traficar y posicionar en el deshonroso primer lugar a Colombia como productor de droga.

Por ahora solo tenemos anuncios que no pasarán de ahí, de una propaganda para engañar incautos y distraer la atención nacional en otros temas baladí.

Según afirma el gobierno, se hará una erradicación de 50 mil hectáreas de manera forzosa y otras 50 mil se erradicarán firmando acuerdos y promesas con los productores de coca. (Una utopía!)

Lo evidente es que en Colombia todo cae. Cae la producción industrial; cae el crecimiento económico; caen las ventas en el comercio; caen las exportaciones; cae la confianza inversionista, pero sube y de qué manera la producción de coca.

#NOTA: Me causa curiosidad ver a la ONU exigiendo en Venezuela que respeten los Derechos Humanos y que haya garantías para la oposición reprimida por el régimen de Nicolás Maduro, mientras en Colombia exige al gobierno que cumpla con la libertad de los terroristas de las FARC que están en las cárceles por delincuentes y violadores de Derechos Humanos.  

FIN…

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