“Consideraciones sobre el plebiscito por la paz – razones para votar por el NO” por Thania Vega de Plazas

0
1959

Partimos de la base inicial que la paz es necesaria dentro del marco de un Estado de Derecho, razón por la cual, oponerse a ella sería un contrasentido. Lo debatible es la forma o método como se pretenda llegar a ella, máxime, si esto genera unas concesiones desmedidas que van en contravía de las normas y la institucionalidad de un país.

En ese orden de ideas, ¿debe aceptarse un plebiscito por la paz en el que se insulte la inteligencia de los colombianos, preguntando sencillamente si se está de acuerdo o no con la paz?

¿Es admisible la aprobación de un plebiscito excluyente que no socializa lo acordado e invita a votar de manera ciega por el Sí, promoviendo desde ya su aprobación por todos los medios y persuasiones de la propaganda estatal y de los funcionarios del gobierno?

Ahora bien, ¿es ético apostarle a cercenar las reglas de un mecanismo de participación ciudadana, reduciendo abruptamente el umbral para intentar asegurar la menor participación del pueblo y el control del gobierno sobre dicho mecanismo?

Entrando a las consideraciones de fondo y puestos unilateralmente los requisitos del mecanismo de aprobación, el plebiscito debe votarse negativamente porque las FARC no han aceptado ninguna responsabilidad sobre sus atrocidades. Debe improbarse el plebiscito porque las FARC siguen hablando de dejación y no de entrega de armas. Debe derrotarse el Sí porque aquí se ha dicho que lo que se va a firmar no es la paz sino el fin del conflicto. Entonces, ¿por qué se nos quiere engañar con un plebiscito sofista que se disfraza en conseguir la paz?

  • Los colombianos deben pronunciarse con el NO, porque en una democracia son inadmisibles los supra poderes que buscan, bajo otro nombre o figura, la consecución de una especie de Ley Habilitante o congresito, manejados desde el ejecutivo.
  • Los colombianos deben decir NO, porque las FARC no han entregado los menores en sus filas, pese a que el gobierno si les concedió la infamia de indultar 30 bandidos, sobre los que se nos ha hecho creer que sólo incurrieron en la comisión de delitos políticos.
  • Los colombianos deben decir NO, porque las FARC no han cesado de narcotraficar, al tiempo que el gobierno les concedió suspender las fumigaciones con glifosato.

Un plebiscito formulado así debe ser improbado porque las FARC han exigido (y hemos visto que el gobierno todo les ha concedido), la desinstitucionalización de nuestras Fuerzas Armadas, su reducción considerable y cambios en la doctrina.

  • Los colombianos deben votar NO, porque las FARC han exigido territorios especiales sin presencia de las Fuerzas Armadas.
  • Los colombianos deben votar NO, porque es descabellado que a estas alturas las FARC no hayan reparado a sus víctimas, ni pretendan hacerlo; además de haber afirmado categóricamente que no se arrepienten de ninguno de sus crímenes, en su mayoría, de lesa humanidad.
  • Debe decírsele NO a un plebiscito que, de asegurar unas mayorías, impediría el pago de penas privativas de la libertad a quienes han cometido las peores violaciones y delitos, además de premiar a las FARC con elegibilidad política sin sometimiento a las urnas.
  • Es necesario decirle NO a un plebiscito que busca la conexidad del narcotráfico con el delito político, evitando así las extradiciones por este conducto.
  • Es necesario decirle NO a un plebiscito que busca privilegiar a los grandes responsables de la catástrofe ambiental por cuenta del derramamiento de crudo y la minería ilegal.

Es un imposible moral darle el SÍ a un plebiscito que pasaría por alto que las FARC, del 11 al 19 de noviembre del presente año, violó cuatro veces el cese al fuego pactado.

 

H.S. Thania Vega de Plazas

Dejar respuesta