“Colombia no resiste una atrocidad más de las FARC, el terrorismo se burla del país” H.S. Thania Vega de Plazas

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Durante la plenaria celebrada el 17 de junio del 2015, la H. Senadora Thania Vega de Plazas radicó la siguiente constancia:

Colombia no resiste una atrocidad más de las FARC. El asesinato del Teniente Coronel de la Policía Alfredo Ruiz Clavijo, evidencia que el terrorismo se burla del país.

Con profunda indignación y tristeza, a través de mis intervenciones, durante ya un año, en este Congreso he venido dejando constancia de los atroces crímenes cometidos sistemáticamente por las Farc en medio de un proceso que llaman de paz. Actos de crueldad y barbarie cometidos por narcoterroristas de ese grupo ilegal, contra nuestras Fuerzas Militares y de Policía, contra el campesinado colombiano, contra sus niños indefensos y contra el medio ambiente.

Bajo qué condiciones?  No ha existido una sola semana en que no tengamos un video o un comunicado de las Farc, a cargo de uno u otro de sus llamados “plenipotenciarios”, en el cual nos digan que no van a entregar las armas, que no van a pagar un solo día de cárcel, que no van a entregar las rutas del narcotráfico; no hay una semana que pase sin que insulten al gobierno nacional y lo tilden de responsable de lo que ellos llaman guerra o conflicto, o que se nieguen a reconocer el baño de sangre en que han sumido al país; o las enormes sumas de dinero que han acumulado como producto del narcotráfico, la extorsión, el secuestro, y la barbarie generada durante medio siglo; no hay una semana en que no tilden al Estado de responsable de cuanta barbaridad ellos han cometido.

Y no hay una semana que frente a esas realidades registradas por los medios de comunicación y por las redes sociales en videos, fotografías, y escritos con los logos de la organización terrorista, no haya salido algún miembro del gobierno a decirnos que el proceso va muy bien, que se ha adelantado mucho, que la paz está de un cacho, que nunca se había avanzado tanto, y otra serie de afirmaciones totalmente contrarias a lo que los colombianos estamos evidenciando.

Aquí no hay coherencia. Aquí hay dos versiones completamente contrarias, la de los terroristas y la del gobierno.

Y el remate de esto ha sido la escalada terrorista de la semana pasada en la cual han asesinado más de una decena de miembros de nuestra policía, entre ellos la del Teniente Coronel Alfredo Ruiz Clavijo, Comandante del Distrito de Policía de Ipiales, al lado del patrullero Juan David Marmolejo que lo acompañaba y un inocente civil que transitaba por el lugar, rematados los dos primeros con tiros de gracia. Esto apreciados colegas del Congreso y compatriotas en general, no es otra cosa que una demostración de que no hay ninguna voluntad de paz por parte de las Farc. No dudo en la voluntad de paz del gobierno, pero está claro que no la hay de la contraparte. Y los colombianos lo saben y lo están expresando en las encuestas.

Muy grave que uno de los supuestos negociadores haya caído entre los dados de baja por las Fuerzas Militares, cuando estaba reunido con cerca de cincuenta miembros de las Farc al lado de un laboratorio de Cocaína, y en un lugar para el cual el Gobierno Nacional no le había extendido ninguna autorización para estar allí.

Yo sigo preguntando al Gobierno Nacional ¿cuántos crímenes de las Farc faltan para que lleguemos a la utópica firma de una paz, que de paz nada ha tenido? ¿Cuántas mentiras más de los llamados negociadores de las Farc tendremos que aguantarnos, mientras ellos se reorganizan, se rearman con sofisticadas piezas de combate, algunas de las cuales se han incautado camufladas en buques provenientes de otras naciones?

A estas demostraciones de “paz” de las FARC se suman las recientes declaraciones del forajido alias “Joaquín Gómez”, quien en tono desafiante afirmó: “no seremos estúpidos de entregar las armas para que nos maten” y continúa diciendo “las armas para las FARC no son un fetiche, son simplemente un medio”.

Yo pregunto ¿las armas en manos de las FARC son un medio para qué, sino para continuar la guerra? Eso está muy claro. Ellos no entregarán las armas porque son su medio para seguir asesinando, extorsionando, reclutando menores, protegiendo sus cultivos y laboratorios de drogas ilícitas e intimidando a quien no comulgue con su mentalidad criminal y represiva.

Colombia no resiste más titulares manchados de la sangre ocasionada por las FARC en medio de unas aparentes negociaciones. Desde luego que anhelamos entrañablemente la paz, pero la paz genuina, no aquella que continúa cegando vidas en medio de una ególatra demostración de poder.

Muchas gracias,

— 

THANIA VEGA DE PLAZAS

H.S. por el Centro Democrático

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