“Gobierno y Farc acuerdan guerra contra la empresa privada” Expresidente Uribe

0
389

Bogotá, 14 de junio de 2016 (CD). Intervención del expresidente y senador, Álvaro Uribe Vélez, durante la sesión plenaria de este martes en la que se aprobó la conciliación del acto legislativo para implementar los acuerdos de La Habana:

“Mire señor presidente (del Senado, Luis Fernando Velasco) y honorables senadores. La aprobación que ha hecho el Senado de la República hoy no es solamente la aprobación de este acto legislativo sino la ratificación, por anticipado, de que se aprueba todo lo acordado en La Habana.

Realmente es innecesario traer aquí lo acordado en La Habana, ya el Senado de la República le ha anticipado aprobación. Eso que decían ‘que aquí vendrán los acuerdos para que en virtud de este acto legislativo se les incorpora al ordenamiento jurídico’, es un formalismo.

Que los colombianos sepan, aquí los constituyentes han sido el Gobierno y el grupo terrorista (Farc), que es el cartel de cocaína más grande del mundo.

Segundo, el plebiscito. Muchos, todos los colombianos quieren la paz, pero el Gobierno ha conminado a los colombianos a contestar una sola pregunta, si aprueban integralmente o no todo lo acordado en La Habana.

El Gobierno se negó a un aspecto fundamental de la democracia que es permitir que los ciudadanos se refieran, de diferente manera, a temas diferentes. ¿Por qué no quiso el Gobierno insistir en el referendo que fue su primera respuesta refrendataria? Porque muy claramente la jurisprudencia de 2003 exigía el acuerdo con la Constitución, que el refrendo tiene que tener varias preguntas.

Y entonces, para poder llevarle a los colombianos una sola pregunta, el Gobierno se movió del referendo al plebiscito y, además, han bajado del 50 al 13 por ciento el umbral, y el Presidente de la República dice: ‘los que quieran la paz que voten positivamente el plebiscito, los que voten NO o los que se abstengan es porque quieren la guerra’.

Muchos colombianos al preguntarles, al preguntar el plebiscito si los colombianos quieren la paz, el ciento por ciento dice que SÍ, eso es un anhelo de toda familia colombiana, pero muchos colombianos habrían querido que se pudiera preguntar: ¿usted aprueba esto del capítulo de justicia? Y decir no, yo no apruebo ese capítulo porque los asesinos de niños, los violadores sistemáticos de niñas reclutadas van a tener impunidad total y eso no solamente viola los acuerdos internacionales que obligan a Colombia, sino que crea nuevas violencias.

Cuando hay impunidad total no hay paz. Yo creo que desde este recinto no se le puede seguir mintiendo al país. Si durante tres años de oferta de impunidad ha crecido la extorsión y el narcotráfico, se perdieron los esfuerzos de tantos años, las Farc pasó de 6 mil 800 a 17 mil integrantes, revivieron la capacidad criminal del Eln, multiplicaron por cinco las bandas criminales, ¿qué será cuando ya quede totalmente formalizados los contenidos acordados en La Habana?

Muchos colombianos no quieren que los responsables de delitos de lesa humanidad, de masacres, de carros bombas, de secuestros puedan tener elegibilidad política.

Este Senado en el periodo anterior, por proposición del senador Juan Lozano, excluyó la conexidad con el delito político al delito de lesa humanidad. Y entonces ahora la elegibilidad, de acuerdo con el punto 36 del tema de justicia en La Habana, la elegibilidad será total sin importar que el delito sea de lesa humanidad y esa elegibilidad total se constituye en un mal ejemplo a la sociedad colombiana.

¿Qué se le va a decir a los paramilitares? ¿Qué habrían dicho si le hubiéramos dado esa elegibilidad a los paramilitares? ¿Qué se le va a decir a los miles de presos colombianos que están en las cárceles por delitos en promedio menos graves que los delitos de las Farc y no tienen elegibilidad? ¿Qué se le va a decir a los políticos que han perdido la investidura y no tienen elegibilidad, cuando se les garantiza la elegibilidad a los responsables de delitos atroces de las Farc?

Yo no entiendo, señores senadores, que este país que ha tenido en los hechos al narcotráfico como factor de financiación, de masacres, entonces hoy considere al narcotráfico en el caso de las Farc, el cartel de cocaína más grande del mundo, hoy considere a las Farc en el caso del narcotráfico como un delito político, que no dará cárcel, tampoco extradición, pero si dará elegibilidad política. Eso es un mal ejemplo.

Y lo que hemos visto en estos años es que el anuncio de impunidad ha llevado, ha sido acompañado de los hechos que permitieron que el poco progreso que se estaba logrando en el Catatumbo se reversara, que se convirtiera al Catatumbo en un paraíso controlado por el terrorismo, allí son juzgados sus ciudadanos y que los ‘catatumbos’ se repitan en muchas partes de Colombia como El Paramillo. El Paramillo, lo han convertido también en otro Catatumbo, allí las Farc obligan a los campesinos a sembrar coca, le venden esa coca a las bandas criminales, y no pueden los funcionarios de Parques Nacionales contrarrestar ese fenómeno y además las Fuerzas Armadas nada pueden hacer.

Aquí están los representantes de las Fuerzas Armadas de Colombia y quiero decirles a los ciudadanos que este país en el siglo pasado tuvo la menor interrupción democrática gracias a las Fuerzas Armadas. México tuvo 12 años de interrupción democrática, Colombia cuatro. Los golpes de Estado de 1953 y del 57 no tuvieron en las Fuerzas Armadas los autores intelectuales. El Ejército nuestro no ha sido el ejército de Videla, ni de Pinochet, ni de las dictaduras centroamericanas. No solamente ahora lo igualaron con el terrorismo al ponerlo como actor político, al considerar que las Farc también es un actor político, sino que lo someten a los jueces, a los jueces en cuya escogencia de manera indirecta participaran las Farc.

Y hay un engaño a los soldados y policías de Colombia. Les han dicho a los soldados y policías de Colombia que hay un artículo que los salva, que los saca de la cárcel, porque ese artículo del acuerdo de justicia: ‘que los comandantes militares y de policía que no hubieran ordenado una masacre, una violación de derechos humanos no serán responsables’; ese engaño no había que ponerlo en el acuerdo de La Habana, eso está en la Ley actual, lo que se requiere es que lo apliquen los administradores de justicia. Y como lo dijimos aquí hace dos semanas pusieron a los cabecillas de la guerrilla también como comandantes y les extendieron el mismo beneficio.

¡Qué engaño al país! De tal manera que si aquí se crea una guerrilla y esa guerrilla comete una masacre cerca allí en Villeta, entonces el cabecilla de esa guerrilla va a decir que él no es responsable cuando él fue el que puso a caminar el aparato criminal.

Y a las Fuerzas Armadas las están engañando, a las Fuerzas Armadas les dicen que ellos con este acuerdo van a salir de la cárcel y entonces como los someten a lo mismo que acordaron con las Farc, a los jueces de las Farc, y a lo mismo que van a someter a miles de civiles colombianos, el integrante de las Fuerzas Armadas que se someta a ese tribunal, tendrá la posibilidad de que lo absuelvan o el riesgo que lo condenen a cárcel, y la manera de precaver ese riesgo, la manera de evitar ese riesgo será aceptar un delito así no se hubiera cometido.

Y estamos pensando en el futuro de Colombia, a nosotros nos parece muy grave para la memoria histórica, para el futuro institucional del país que eso ocurra. Los historiadores del futuro no van a decir que  fulano militar o fulano policía o perano civil tuvo que reconocer un delito para que no lo metieran a la cárcel, quizá presionado por la familia; los historiadores van a decir, gracias al acuerdo de La Habana  tuvo que reconocer el delito y fue a la cárcel. Eso es un grave precedente para el futuro institucional de Colombia, si aquí estamos hablando de futuro.

Revisen ustedes lo que está pasando en muchas partes de Colombia, vayan a Los Montes de María. ¿Saben qué ha logrado los acuerdos de La Habana? Esa pieza que se llama la Ley de Tierras y que no la dejan reformar; como la llaman ellos mismos, una guerra a machete entre campesinos. Aquí están dándole impunidad a las Farc  en nombre de la paz y para darle esa impunidad creando una guerra a machete entre campesinos.

Si eso ha ocurrido solamente como precio para negociar, ¿qué será cuando ya estén totalmente solemnizados estos acuerdos y entonces las Farc exijan las Zonas de Reserva Campesina y la incertidumbre del Fondo de Tierras, no solamente nutrido con las tierras del narcotráfico, con las tierras usurpadas por la criminalidad, sino con el riesgo de que sean expropiados los agricultores  colombianos, los campesinos, los empresarios honestos, medianos, grandes  o pequeños? ¿Qué será cuando eso tome fuerza y afecte a todos los sectores de la economía? Este país ha tenido mucha pobreza y mucha inequidad no por la empresa privada, sino por falta de empresa privada.

Lo que se anuncia con el fondo de tierras, lo que se anuncia con las Farc manejando la institucionalidad de la tierra, lo que se anuncia con la reforma tributaria para sumarle más  tributos al país, todos son factores de incertidumbre de inversión. Que no nos vengan a decir que este es un tema de precios del petróleo, si este país hubiera mantenido la confianza de inversión, la hubiera manejado, la hubiera mejorado, le hubiera corregido los errores que probablemente yo cometí, este país estaría creciendo a más del cinco por ciento, con confianza, y eso estaría ayudando a superar la informalidad económica, estaría ayudando a generar ingresos sociales, estaría ayudando a mejorar la distribución del ingreso.

Aquí hay un gran riesgo para el futuro económico del país, y el futuro económico del país a quienes menos afecta es a los empresarios. Hay  otros países que dan condiciones para invertir, aquí ya hemos visto que estancaron la clase media, la tienen en riesgo de retroceder, que han estancado los ingresos populares, que por todo el país hay desconcierto. ¿Qué será cuando ya las Farc manden?

Entonces señor Presidente, hoy se ha anticipado que este Senado aprueba todo lo acordado en La Habana, que por aquí hay un formalismo, por aquí pasa un formalismo, pero los constituyentes reales han sido el Gobierno y  las Farc, y que no me vengan a decir a mí lo que dijo aquí Sergio Jaramillo, que hay que elegir a los cabecillas de las Farc porque el error fue haber extraditado a los cabecillas del paramilitarismo y que eso los sustrajo de controlar a las bases paramilitares.

No, al contrario, para poder disuadir al criminal hay que aplicarle a los máximos responsables sanciones severas a los delitos graves, severas, como lo dice la Convención Americana de Derechos Humanos, para disuadir al criminal, hay que aplicarle a los grandes responsables reclusión, como dice el artículo 77 de la Corte Penal Internacional. Entonces la disculpa ahora: ‘no, es que hay bandas criminales porque los medios y bajos del paramilitarismo quedaron sueltos, porque fueron extraditados y no tuvieron elegibilidad política en los cabecillas’. Eso es una falacia y hay que desmentirla ante el país, y entonces se quiere utilizar de justificación para poderle dar elegibilidad política a los responsables de atrocidades de las Farc.

Y esto señor Ministro tiene otra advertencia sobre otra inexactitud del Gobierno. Voy a dejar en este Senado el artículo de hoy del doctor Juan Daniel Jaramillo. En él nos dice cuál es la competencia del Comité Internacional de la Cruz Roja, una ONG a la cual se le ha asignado la tarea de administrar y de vigilar los cuatro convenios de Ginebra, y los dos protocolos.

¿De dónde acá se quiere llevar a la Constitución, invocando el nombre del Comité de la Cruz Roja Internacional, una serie de acuerdos, como el acuerdo de elegibilidad política, como el acuerdo del narcotráfico, como el acuerdo de impunidad, de impunidad total que nada tienen que ver con lo que sería la reducción de la crueldad o la humanización de un conflicto?

Aquí hay una enorme trampa. Las Farc nunca aceptaron los convenios de Ginebra, habría tenido que ponerlos en marcha y eso la habría llevado a no cometer delitos contra ambulancias, a no secuestrar civiles, eso lo habría llevado a no torturar militares.

Todos esos delitos los cometió en clara violación de los acuerdos de Ginebra que el gobierno, los gobiernos de Colombia sí lo respetaron, con la consecuencia de que cuando los fueron respetados, los titulares de las Fuerzas Armadas, los titulares, los responsables de esos operativos fueron a la cárcel y las Farc que nunca, nunca practicó esos acuerdos, ahora aparece como interlocutora del Gobierno para inducir una trampa, la trampa de invocar esos acuerdos a fin de llevar este acuerdo de total impunidad al texto constitucional.

Señores senadores, se está corriendo el riesgo de simplemente legalizar el narcotráfico, de simplemente darle impunidad a 90, 150 integrantes de las Farc y de dar el mal ejemplo para que siga la violencia.

Se está corriendo el enorme riesgo de que estos acuerdos, igualitos a las leyes de impunidad total de Chile, Argentina y de El Salvador, estos acuerdos también se deroguen o se inapliquen.

Aquí hay una mentira, a diferencia de El Salvador donde no tuvieron sutilezas para el perdón total, aquí la impunidad total la disfrazan; y dice el Gobierno que no habrá impunidad frente a los delitos atroces porque si los confiesan no irán a la cárcel, porque serán investigados, juzgados, sentenciados; eso sí, lo que no dice el Gobierno, y está en los acuerdos, es que si los reconocen a tiempo no irán a la cárcel y en cualquier caso gozarán de elegibilidad política.

Nosotros le tendremos que decir el país que aquí están acabando lo que llaman la guerra con 90 cabecillas de la Farc, pero están impulsando la guerra ‘a machete’ entre los campesinos de Colombia.

Aquí le están declarando la guerra a la democracia; le están declarando la guerra a la empresa privada, que no es un fin sino un medio para generar empleo, ingreso, riqueza, para mejorar la equidad, para formalizar la economía; aquí le están declarando la guerra al futuro de crianza y de certidumbre que debería tener Colombia.

Invito a los colombianos a que reflexionemos sobre estos temas.

El Gobierno debería tener el gesto de diseñar el plebiscito como debió hacerlo con el referendo, debería rediseñar el plebiscito para permitir varias, varias, varias preguntas, pero además, miren la trampa, nunca se permitió que hubiera financiación para la campaña del plebiscito, para los del SÍ, para los del NO. ¿Qué logró el Gobierno con eso? Que el Gobierno haga publicidad y que los del NO, no tengan financiación.

Mire lo que está ocurriendo con los de la abstención, que es válida. Salen alcaldes de los despachos oficiales y dicen: ‘el Gobierno me ofreció tal proyecto, pero me exige apoyar el plebiscito. Tienen a todos los ministros haciéndole campaña al plebiscito en nombre de la paz, y coaccionan a los alcaldes, a los gobernadores exigiéndoles apoyo al plebiscito como condición para entregar los recursos. Y lo único que les dicen a quienes por una razón pide la abstención o el voto negativo, es que son amigos de la guerra.

Aquí el único amigo de la guerra es el Gobierno que se hizo elegir con la Seguridad Democrática, y que al otro día de elegido denostó de ella, la trató peyorativamente como una guerra y terminó aliados, aliado con aquellos a quienes señalaba como la causa de los males de Colombia.

Gracias señor presidente”.

(Fin)

Dejar respuesta