¿ES EL EJÉRCITO NACIONAL?

0
311
Por: Raúl Tamayo

En una agradable tertulia con mi pariente y amigo Gabriel Escobar Gaviria, a quien muchos conocen como Sófocles o Abel Méndez, por sus artículos en defensa del idioma español, nos preguntaba: ¿Qué hubiera pasado si nuestros primeros padres hubieran sido chinos?

El mismo Gabriel respondió su pregunta: “Pues estaríamos todos en el paraíso terrenal, desnudos y disfrutando de la vida sin trabajar, pues los chinos no se hubieran comido la manzana sino la culebra”.

Hasta una salida chistosa y traída a cuento en medio de una conversación seria, nos hace pensar cómo las actuaciones de los protagonistas de la historia la pueden cambiar en cualquier momento.

Esta semana la Brigada XVII del Ejército Nacional, que tiene la tarea de defender y proteger la zona de Urabá desde Carepa, Antioquia, quiso hacer una “Jornada de Salud” en el municipio de San José de Apartadó y la “Comunidad de Paz” establecida allí, no permitió el ingreso del Ejército a la población, por lo cual los miembros de la Brigada XVII tuvieron que realizar la jornada fuera de la población a un kilómetro de distancia. El Ejército, al mando del coronelGermán Rojas, iba a vacunar, a revisar las dentaduras y demás problemas de salud en la comunidad y los miembros de la organización de izquierda no lo permitieron. Bonita defensa de la comunidad hacen. ¿Qué esconderán estas comunidades en esa población que no pueda ver el Ejército?

¿Esta “Comunidad de Paz” y la “Comunidad Multieclesial” dirigida por el padre Javier Giraldo, pueden impedir que el Ejército Nacional de Colombia ingrese a una población colombiana?

Todos sabemos que los narcoguerrilleros de las Farc utilizan la población de San José de Apartadó para darles descanso y curar a sus efectivos y a ellos sí se les permite entrar y salir a su amaño de esta población, como si ella fuera parte de Venezuela o de Cuba.

Si esto sucede antes de que los encuentros de paz en La Habana produzcan algo, ya el Ejército tiene terrenos vedados por la izquierda, ¿qué irá a pasar cuando a los guerrilleros se les dé todo el poder que quieren con la disculpa de la paz?

No se nos ha olvidado que las muertes de Manuel Moya, su compañero Blandón y su hijo, se produjeron en jurisdicción de Carmen del Darién, pocos días antes de que otra “comunidad de paz” impidiera el ingreso del Ejército y de la Policía a la zona dizque porque no podían entrar armados, pero los narcoterroristas sí pudieron entrar armados a la misma zona a matar a los líderes de las comunidades negras. ¿No es eso complicidad? ¿Cómo pueden defendernos nuestras Fuerzas Armadas si los bandidos tienen acceso a escondites protegidos?

Esta actitud en contra del Ejército tiene indignada a toda la comunidad de Urabá que se movilizó y repartió volantes apoyando su Brigada XVII y sus Fuerzas Armadas.

ÑAPA. El señor Yohir Akerman, columnista de este diario, insiste en contarnos sobre lo que escribe Daniel Coronell, en atacar a la Iglesia Católica y criticar al Santo Padre, si este periódico toda la vida se ha dedicado a defender la democracia y las doctrinas de la Iglesia Católica, ¿no será que está como parche donde no hay dolor? ¿O como una cucaracha en la sopa?

Dejar respuesta